“Si tus producciones son buenas, serás el ‘deejay’ invitado”

Por Jordi Moreno Carrasco

Los sets de estilo progresivo de Frank Caro hacen vibrar a los barceloneses amantes de la música electrónica seis días a la semana. A este ‘deejay’ de origen barcelonés se le puede ver pinchando actualmente en las salas de Opium y Bling Bling, dos de las mejores discotecas de la Ciutat Comtal. Viajero, culé y activo en las redes sociales que él mismo administra, nos dice que “anima a la gente a viajar al extranjero, tanto por la difícil situación actual que vive España como que para él el descubrir otras formas de vida, religiones y culturas que ignorabas te hacen formarte como persona”.

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Frank Caro hablando sobre su carrera profesional | Jordi Moreno

Nos citamos con él en el número 6 de la calle Buenos Aires, en la librería +bernat. Frank se presenta en la entrevista con ropa de chandal, ya que posteriormente se iba a hacer footing con un amigo.  La librería es muy acogedora, ya que está formada por diferentes mesas y sillas de tamaño pequeña y de un color azul muy agradable a la vista. Nos colocamos en la parte final, para que Frank se sintiera más cómodo. Desde el principio se muestra distraido, con muchas cosas en la cabeza. Previamente lee los papeles de la entrevista y, al acabar, llevamos a cabo la misma.

Frank Caro lleva en el mundo de la música quince años, en los cuales dice haber cumplido no el sueño, sino “el reto de llegar a ser ‘disc-jockey'”. Sus comienzos fueron en la Isla Blanca, en la prestigiosa discoteca de Amnesia Ibiza, etapa que define como “cansina”, ya que acabó tan harto que no ha vuelto a ir a trabajar a Ibiza desde entonces. De vuelta a Barcelona, pasó por Pachá Barcelona, Deep Barcelona y Oshum, discoteca en la cual recibió la oferta de Opium para empezar a pinchar los domingos. Le fue tan bien que se ha convertido en el ‘deejay’ residente. También tuvo una época en la que fue director de varias salas como Pachá Barcelona, Deep Barcelona y Jaranda. Dice que a veces “le pica el gusanillo de volver a ser director”, pero prefiere ser ‘disc-jockey’, que “es una profesión vocacional”.

Mucho antes de llegar a pinchar en cualquier discoteca se formó como ‘deejay’. Nacido el año 1981 ha crecido escuchando lo que ponían sus tres hermanos mayores en casa. “Cuando empecé a tomar percepción del sonido todo comenzaba a ser muy electrónico. El primer éxito de Michael Jackson, Billie Jean, fue una revolución en todo el ámbito musical. Era muy discotequero. Y eso es lo que empecé a mamar desde pequeño”. Además, grandes grupos que triunfaron en los 80 como Status Quo, Queen o Eurythmics influyeron en su gusto musical. Caro ha ido adaptando su sonido a los tiempos, pero siempre se ha considerado progresivo. Ha recibido las influencias de ‘deejays’ como Armin Van Buuren, Tïesto o Robbie Rivera, “no tan progresivos pero que estaban en lo más alto”.

“Con una controladora Traktor y la opción sync activada, deejays sin experiencia llegan a pinchar en salas’

Con Robbie Rivera ha establecido una buena relación y este año le ha invitado a pinchar en su fiesta Juicy Beach, en la semana de la música electrónica de Miami que se celebra cada marzo. A ella ha asistido con a el que él llama su “socio”, Adrià Alemany. Este joven estudiante de Periodismo que ganó un concurso organizado por Frank en el que tenía que elaborar un remix de un tema suyo, colabora en la mayoría de canciones y remixes que últimamente está sacando a la venta Caro. Incluso los dos tienen firmados con Ultra Music tres nuevos temas para sacar al mercado próximamente. Ambos producen juntos pero con total libertad para crear temas de forma independiente.

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Frank destaca la facilidad que hay de que cualquiera pueda pinchar | Jordi Moreno

Frank no tiene un horario de trabajo, se basa en la inspiración. “Me ha pasado que en 3 horas he hecho un tema o remix, y también que en tres semanas no haber sacado nada”. Por eso dice que “para producir sin echarle muchas horas es básico tener contacto con el público, probar cosas y saber qué sonido va a sonar y cuál no”. Sobre la producción opina que “hoy en día si no eres productor podrás ser residente pero nunca saldrás en el cartel de una sala ni podrás subir el caché”. Por eso “si tus producciones son buenas te harás un nombre y serás el deejay invitado”.

El cartel que tiene Opium cada año hace que sea considerada una de las mejores discotecas de Barcelona. Frank le tiene total fidelidad a esta discoteca: “Opium es mi casa y me ha dado mucho durante 3 años. Y cuando te llegan ofertas es una buena forma de no faltar al respeto a la discoteca no aceptando esas ofertas, a no ser que sean muy buenas”. En este local cada verano celebra la fiesta WEDJ’s, que trae como invitado una vez a la semana a un disc-jockey de referencia mundial. Por esta sala han pasado David Guetta, Avicii, Axwell, Armin Van Buuren y Hardwell, deejay al que Caro considera el mejor en la actualidad: “Hardwell es, sin ninguna duda, el mejor actualmente por su juventud y porque ha sabido ver en cada momento el sonido que se iba a poner de moda”.

“No quiero ir a pinchar al Ultra Music Festival y después de eso no tener nada más”. “Prefiero seguir trabajando como hasta ahora y no pisar un festival en mi vida”.

Nos habla de la masificación que vive el mundo de la música electrónica, ya que “actualmente el ‘software’ para pinchar ayuda a que haya mucho pseudodeejay. Con una controladora Traktor y la opción sync activada deejays sin experiencia llegan a pinchar en salas en las que el empresario que las dirige lo está pasando mal, y para ahorrar dinero no contrata a un disc-jockey reconocido”. Él, al nacer en una época en la que no había tantos cursos de formación como en la actualidad, empezó comprándose sus primeros platos y aprendiendo por su cuenta. “Siempre tienes algún ‘disc-jockey’ que has conocido en la discoteca de dieciseis años a la que vas por la tarde que te empieza a dar los primeros consejos, pero básicamente soy autodidacta”. Con los años Frank ha crecido como deejay y como persona, y ha podido comprarse el home-studio que tiene en la actualidad, que se basa en “un Air Mac de 27 pulgadas con 16 gigas de RAM –para que no me vacile en ningún momento–, el Logic, el Cubase, un teclado, una tarjeta de sonido de M-Audio y dos monitores KRK. No necesito más”.

Gracias a este material, Frank elabora sus producciones y prepara sus sesiones. “Trabajamos cada día buscando nueva música para nuestros sets o haciéndola. Todo lo demás ya va llegando”. Considera que los festivales no son lo más importante, ya que “no quiero ir a pinchar al Ultra Music Festival y después de eso no tener nada más”. Aunque haya pinchado en tres festivales de Barcelona –uno de ellos delante de 45.000 personas– y este mes participe en el Primavera Fest celebrado en San Sebastián, “prefiero seguir trabajando como hasta ahora y no pisar un festival en mi vida”.

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Frank Caro, Kevin Romero y Jordi Moreno –el autor– al finalizar la entrevista | Jordi Moreno

A Frank todo lo que le depara el futuro son retos y metas que cumplir. “He pinchado con los mejores ‘disc-jockeys’ del mundo, he repetido, he repetido otra vez y este año vuelvo a repetir. Vivo de lo que me gusta y en los tiempos tan difíciles en los que estamos es un sueño y un reto ya cumplido. Ahora seguiré produciendo hasta que encuentre mi Levels“.

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